“Que así es la rosa”
“…QUE ASÍ ES
LA ROSA”(Juan Ramón Jiménez)Existe un lugar donde las nubes se olvidaron de llover y pasaban de largo. Un “okupa” que se creyó Dios dijo: ¡esto es mío!. Y construyó una trinchera que impedía entrar y salir. Lo abonó con un fertilizante agresivo; lo regó con agua levemente teñida de un color apenas perceptible. El paisaje fue cambiando. Ya no es aquella tierra inerte y sin vegetación. Brota lo que el “okupa” ha programado. El suelo árido revienta con unos arbustos sin claroscuros. El paisaje monocromático es cómodo; no surge nada imprevisto. Ahora, después de tanto tiempo, asoma con cierta dificultad una rosa roja. No entraba en sus cálculos. Habría que buscar un abono diferente, otra tonalidad para el agua del riego. Demasiado complicado. El “okupa” que se cree Dios intenta arrancarla. No puede. Ignora que la rosa ha crecido primero hacia dentro con unas raíces fuertes y robustas, para resistir la agresividad del entorno. Y la corta. Una y otra vez. Con cada hachazo la rosa roja vuelve a crecer más firme, erguida como un gigante entre los enanos de hojarasca . Porque el que quiso un día ser Dios no sabe que cortar es podar. Pensando que hería de muerte, estaba dando más vida.¿Por qué es tan molesta la rosa?. ¿ Tal vez porque altera el paisaje?. ¿Quizá porque luce distinta?. Apenas roba espacio, pero es imposible ocultarla. Y el que ha diseñado lo que puede o no puede vivir, el color que debe o no debe alfombrar la tierra, no comprende. Se enfurece y vomita su enojo sobre la rosa. No contaba con un factor incontrolable. No sabe que la rosa es la alegoría de
la Libertad: vivir en libertad, opinar en libertad. ¿Sólo eso?. Más que eso: la suave fragancia de convivir en libertad y con la libertad de todos, de hacer oír nuestra voz desde la responsabilidad y respetando la libertad de todos. Creo que empieza a ser más que necesario profundizar en el tópico del “todo vale”. Hay actitudes que adulteran la libertad, la deshojan y la marchitan; hay conductas que retuercen la libertad y la utilizan para favorecer sus intereses partidistas e ideológicos. Cuando la libertad de expresión se centra en el ataque a las personas, no vale. Si para defender una idea se necesita ridiculizar todas las demás, no vale. Cuando se cierra la boca de muchos para que una opinión se oiga más fuerte y más clara, no vale. Si para enarbolar la bandera de la libertad se humilla y se lastima la dignidad de los que son fieles a una determinada creencia, no vale. En libertad también pueden crecer tiranías disfrazadas de tolerancia. Hay un baremo bastante fiable: la provocación que aprovecha cualquier situación y la temperatura de la crispación. Una petición a todos los “okupas” de este nuestro mundo que lucha por ser libre: “¡No la toques ya más, que así es la rosa”.Sunsi Estil-les Farré
Marzo 6th, 2008 at 13:52
La libertad de expresión es esa amiga pobre con la que muy pocos se codean… ¿Será que no se entiende demasiado lo que significa? ¿Será el miedo a que nos conozcan tal y como somos? …. ¿o será que no existen argumentos para hablar sin herir…?
Gracias SUNSI una vez más por ayudarnos a pensar por libre, sin frases hechas, sin ecos que suenen bien y sin filosofías baratas que a menudo empequeñecen la verdad. Un saludo