PENSAR-DE-OFICIO Sunsi Estil-les.

5 Julio 2008

A QUIEN CORRESPONDA

Archivado en: General — Sunsi Estil-les Farré @ 20:53

Se ha escrito mucho sobre el silencio.  Unas líneas más abajo  colgué un post que hace referencia  al tema … los que ha tenido que abandonar  Eskadi … por miedo. Esta vez le doy la vuelta. El miedo , demasiadas veces , provoca nuestro silencio. Callarse ante la injusticia, mirar a otro lado cuando alguien sufre … y agazaparnos, escondernos, aliviando nuestra conciencia con argumentos tipo ”total, es un tema que no va conmigo” “¿para qué mojarse?”.

La conciencia es de la pocas cosas que se libran de la globalización. Pero corren tiempos en los que el anonimato es lo más cómodo. Pronunciarse te puede costar “otro” silencio, el castigo de la indiferencia o el ser señalado con el dedo.

Por acontecimientos muy cercanos en el tiempo, éste es un tema sobre el que he reflexionado unos cuantos ratos. Imagino el silencio como la muralla de Víctor Manuel y Ana Belén.

Ante la tentación de hablar mal de alguien o de algo en público… cierra la muralla.

Cuando la verdad no sale a la luz … abre la muralla.

Ante la tentación de juzgar , fundamentalmente si no se tienen datos … cierra la muralla.

Cuando hay que defender a la persona, sea quien sea, a todas y a cada una… abre la muralla.

Para pedir perdón, para rectificar… abre la muralla.

Para apostar por el débil… abre la muralla.

Para denunciar un daño moral… abre la muralla.

ABRE LA MURALLA  aunque necesitemos pico y pala para derribarla.

CIERRA LA MURALLA para que no se filtren calumnias y maledicencias.

Ojo con el silencio. Beneficioso cuando lo que nos pide el cuerpo es hablar; cobarde cuando callar es esconder lo que debe ser sabido.

Recupero un fragmento de un viejo artículo.

Cómo será la palabra del hombre, que de su carga afectiva  o de su frialdad…, de su mesura o de su imprudencia…puede hacer correr ríos de sangre o puede forzar una apuesta por la paz. Qué poder el de la palabra del hombre, que puede ser el mejor bálsamo para vivir…y para bien morir. Qué fuerza la del hombre, que con la palabra puede sanar las heridas del alma o emponzoñarlas. ¡Qué paradójica la palabra del hombre!… La del hombre amigo - la del que  hiere con dulzura-  es el mejor escudo para el amigo, es su ciudad amurallada.  Qué riqueza la del hombre que puede escuchar  la voz sincera del amigo. Y qué distinta a la voz del indiferente, el de  palabra hueca,… que lisonjea, adula, pero no sirve ; es palabra ventolera, que viene y se va. Está vacía porque no dice.

Pero a veces, como en esas pesadillas en las que queremos correr y no avanzamos, que queremos gritar y no podemos, los hombres obligan a enmudecer la voz del hombre. No importa. “Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada” (E. Galeano)  

(…)

Voz,  para preguntar y responder;  voz,  para dar y para pedir. Voz para que no nos callen, para exigir poder siempre tener voz. 

2 Respuestas a “A QUIEN CORRESPONDA”

  1. Antonia Macaya Dice:

    Hola Sunsi,
    ¡Que bonito escrito que has colgado…Ay con las murallas…! ¡Que desgracia callar por miedo…!
    No queremos callar porque la palabra es un regalo que nos permite comunicarnos con los demás y aunque los respetos humanos a veces paralizan la lengua, hay que atreverse con respeto, con delicadeza, pensando siempre bien del otro, aunque sea contrincante…
    ¿Quien es nadie para juzgar a nadie?.
    Me ha encantado en especial la última frase de tu escrito:

    “Voz, para preguntar y responder; voz, para dar y para pedir. Voz para que no nos callen, para exigir poder siempre tener voz”.

    Gracias amiga por ayudarme a pensar. Un beso

    A veces los respetos humanos nos hacen enmudecer; tendremos

  2. Sunsi Dice:

    Como te decía, sigo aquí el comentario anterior. De aquí arranca todo. Supongo que intuyes que no escribo por escribir. He abierto murallas y me da pánico no haber cerrado alguna. En realidad, me da pánico hacer daño con esta lengua tan ligera que me dio Dios. Pero me la dio para hacer el bien, para ser coherente… y me temo que muchas veces se me va la pinza.

    También es cierto que quien nunca abre murallas no tiene la necesidad de pensar si debería haber cerrado alguna.

    A quien corresponda, que quizá ni siquiera conozco, pido perdón. Gracias por tu comentario que me da la oportunidad de agachar la cabeza.

    Te quiero mucho.

Enviar comentario

 

Si piensa que este blog alberga contenido inapropiado o ilegal, denúncielo aquí

Enlaces recomendados: Callejero - Cartelera de Cines - Cine - Horóscopo - Dibujos para colorear