PARA MARÍA
Mediterráneo… pasando de políticas, enojos y posturas encontradas. Yo también nací en el Mediterráneo. Un mar reconciliador, cargado de historia y de recuerdos de infancia .
Me voy a dar una vuelta por su arena suave.
Mediterráneo… pasando de políticas, enojos y posturas encontradas. Yo también nací en el Mediterráneo. Un mar reconciliador, cargado de historia y de recuerdos de infancia .
Me voy a dar una vuelta por su arena suave.
A Serrat le ha salido el tiro por la culata. Escuchaba esta mañana una canción del nano y no he podido evitar darle la vuelta. Ahora, en febrero de 2008, ¿a quién se la dedicarían ustedes?
Con permiso de Joan Manuel, creo que yo también tengo algo personal con estos tipos que nos mandan.
Buscando material para la didáctica de la escritura, me he encontrado con ”El Museo de los Horrores” del Centro virtual Cervantes. No estáría nada mal echarle un rato e ir pinchando. Por el bien de nuestra lengua.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/mjpg61/PreciosaFactura.pps
Suelo visitar el blog de D. Enrique Monasterio: Pensar por libre. Hoy la entrada va de una adolescente que asume su nula capacidad de esfuerzo. El diálogo me ha trasladado a mis 17 años. Tenía -aún tengo- ideales. Decidme que no es cierto que todo ha cambiado tanto, que no vale la pena luchar por nada. Tenéis demasiada vida por delante para iniciar una huelga de brazos caídos.
Os transcribo el texto:
“María (no es éste su nombre) está en segundo de bachillerato y dentro de pocos meses se examinará para entrar en la universidad. Hoy conversamos por primera vez. Es simpática y charlatana, pero con las grandes cuestiones se pone triste y una miaja solemne.
—Ahora tienes 17 años —le digo—. Imagínate a ti misma…, digamos que con treinta y siete, es decir, con 20 años más. En el mejor de tus sueños, ¿cómo te ves?
María se lo piensa un poco; juguetea con un colgante plateado, y va desgranando, poco a poco, con cautela, sus ilusiones; como si tuviese miedo de entusiasmarse:
—Qué fuerte; no sé. En el mejor de mis sueños…, me veo casada…
—¿Con hijos?
—Sí, con cuatro o cinco niños…, o más.
—¿Y le has puesto cara a tu marido…?
María se ríe.
—Bueno, a lo mejor…, pero esto no se lo digo.
—Y qué más.
—Estoy trabajando como jefa en un gran estudio de arquitectos.
—O sea, que te gustaría hacer edificios.
—Sí…, torres enormes de cristal.
A partir de aquí, se embala:
—Pero yo viviría en un chalet muy grande de una sola planta, con jardín, con dos perros, piscina, jacuzzi…
—Bien. Volvamos a la realidad. Piensas estudiar arquitectura, claro…
—No. Creo que haré publicidad, turismo o algo así.
María ha puesto cara de pena infinita, y ante mi gesto de sorpresa, añade:
—Es que piden una media muy alta, y yo soy súper vaga.
—Pero muy tonta no pareces…
—No, si cuando estudio, saco buenas notas, pero me ha dicho la sicóloga que me busque una cosa más fácil, porque me estreso enseguida…
Así que María tiene sicóloga. A lo mejor es que estoy desfasado. Sí, debe ser eso, porque yo no detecto en María más problemas sicológicos o emocionales que los derivados de su condición de hija única, mimada hasta la exageración por su padre y con demasiados euros en el bolsillo.
—¿Y si te esforzaras un poco, no crees que…?
—Mire, lo que no he hecho en todo el curso no lo voy a sacar al final.
—Eso me suena… Te lo ha dicho tu madre.
—No, la sicóloga.
Me quedo con las ganas de decirle que despida a la sicóloga, porque esa frase es tan vieja como falsa: lo que no has hecho en octubre, puedes hacerlo en febrero, en marzo y en abril. Pero a María le aplasta la resignación. Está entregada al pesimismo más radical. Cambiar es imposible: “yo me conozco”, repite una y otra vez. E insiste en que es vaga de toda la vida, o sea, vaga congénita, como quien es rubia o bípeda.
Por un momento me traslado a mi propia adolescencia. Dios me libre de decir que cualquiera tiempo pasado fue mejor, pero, a los 17 años, mis amigos y yo queríamos comernos el mundo. Teníamos miedo, por supuesto, pero nos daba más vergüenza reconocerlo. Y pensábamos sinceramente que el futuro era nuestro.
¿Por qué hay tantos chavales derrotados antes de empezar a luchar? ¿Es sólo culpa de la selectividad, o hay algo más? Necesito vuestra opinión, antes de seguir con la charla.
—¿Tú qué querías ser cuando tenías mi edad? —me pregunta María, tuteándome, en vista de que me he quedado sin argumentos—…
—Yo…, pues verás…”
Cumple 18 años. Mayoría de edad que no es necesario que se lo marque el calendario. Chaval maduro… desde hace tiempo. Buen amigo y consejero; Carlos tiene el privilegio de tenerte cerca. Una buena cabeza que todavía no sabe entre qué asignaturas la inclinará el curso que viene. ¡Edgar, que hay que decidir carrera… (¿Filosofía?)! De todas formas, eso no supone ningún problema. Afortunadamente, puedes estudiar lo que quieras.
Falta muy poco para volar. Vuela alto, que puedes… debes. Lo has demostrado durante toda tu trayectoria académica. Vuela lo más alto que sepas. Y desde las alturas contempla el horizonte sin límites. Hay mucho por hacer. Pero, de cuando en cuando, bájate aunque sólo sea para visitar a la gente que te quiere.
Me he puesto como una “tieta”. Con lo que quiero a tu madre, casi casi. Con cuánto mimo ha preparado la cena. No falta ni un detalle. Chapó mi entrañable amiga Esther.
Me he dejado lo más importante. Hoy los “Cachos”Le hemos hablado de ti más largo y tendido porque es tu día.
Sueña y te quedarás corto. Bona nit.
Dicen que ganó Zapatero. Si quieren volver a repasar sus intervenciones:
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/26/videos/1203982178.html
¡El gran debate Zapatero/Rajoy! Estoy intrigada por un tema evidente: la crisis . ¿Cómo hará Zapatero para seguir diciendo que no existe?.
Lo comentaba Sergio, un amigo de mi hijo mayor. Ayer murió un chaval de 17 años. Una meningitis fulminante. He acompañado esta mañana a Chus, a Sergio y a dos chicas al tanatorio. Poco a poco han ido llegando compañeros de clase, compañeros de trabajo… mucha gente joven. Se notaba que la mayoría no habían estado nunca en un tanatorio. En silencio han ido pasando para decirle adiós a Carlos. Un Carlos inmóvil, amarillo. Sabían que Carlos ya no estaba entre ellos, pero la imagen del amigo muerto los ha desencajado. Es como si se hubieran dado cuenta, de repente, sin previo aviso, de que la vida no es para siempre. Podría haber sido cualquiera de ellos. Hoy han visto la muerte y cada uno sacaba conclusiones. El silencio y las miradas perdidas con un pitillo en la mano delataban la zozobra interior.
Me he acercado a los padres y me he presentado como “la madre de Chus”. La madre de Carlos me ha abrazado, completamente rota, y el padre me ha cogido la mano . “¿Es usted la madre de Chus?. Lo conocimos ayer en el hospital. Nos dijo que no nos preocupáramos, que Carlos estaba en el cielo porque era muy bueno …. y que desde el cielo siempre nos protegería”
Chus, hijo, has sido el único chaval que les ha ayudado a mirar más allá de donde termina la tierra. Le has hablado de la eternidad. ¿Y dices que no crees?. Dios merodea en tu alma y ayer le dejaste entrar. Y no te lo quedaste para ti solo.
El funeral es a las cinco . Muchos de sus amigos hace siglos que no pisan una iglesia y no tenía intención de ir. Chus, con sus cinco pearcings ( ¿se escribe así?) y su pelo de punta los ha convocado en un punto estratégico a las 4′30. Asistirán. Tal vez algunos encuentren alguna respuesta a su desaliento y Chus vuelva a la casa del Padre.
Gracias, Carlos. Descansa en paz.
Porque las palabras, en campaña electoral, donde dicen digo digo Diego. Todos los políticos parecen tener amnesia. Es transitoria. Después del 9 de Marzo recuperarán la memoria. Con este viejo artículo reivindico el poder de la palabra, de la palabra que dice. Si no, ¿para qué sirve?
UNA DE INDIOS
Curiosa anécdota la que relata Eduardo Galeano en su Libro de los abrazos. Parece ser que los indios shuar cortaban la cabeza a los vencidos y la reducían hasta que cabían en un puño. Así se aseguraban de que el vencido no iba a resucitar. ¡Ah! … pero ahí no acaba todo. Al vencido lo remataban cosiéndole los labios con una fibra que nunca se pudre. Y lo dejaban mudo para toda la eternidad. Digo yo que cuando el muerto ya está muerto y bien muerto es imposible que hable. Pero por si acaso…los jíbaros preferían curarse en salud, no fuera a ser que a última hora a esos impertinentes les diera por abrir la boca. ¿Qué tendrá la voz humana que tantas civilizaciones han procurado callarla?. Qué miedo da la voz humana cuando conoce, por fin, lo que incansablemente le pedía Juan Ramón Jiménez a la inteligencia,… cuando descubre “el nombre exacto de las cosas”. Y las escribe y las vocea…o las guarda en su corazón como una reliquia.
Cómo será la palabra del hombre, que de su carga afectiva o de su frialdad…, de su mesura o de su imprudencia…puede hacer correr ríos de sangre o puede forzar una apuesta por la paz. Qué poder el de la palabra del hombre, que puede ser el mejor bálsamo para vivir…y para bien morir. Qué fuerza la del hombre, que con la palabra puede sanar las heridas del alma o emponzoñarlas. ¡Qué paradójica la palabra del hombre!… La del hombre amigo - la del que hiere con dulzura- es el mejor escudo para el amigo, es su ciudad amurallada. Qué riqueza la del hombre que puede escuchar la voz sincera del amigo. Y qué distinta a la voz del indiferente, el de palabra hueca,… que lisonjea, adula, pero no sirve ; es palabra ventolera, que viene y se va. Está vacía porque no dice.
Pero a veces, como en esas pesadillas en las que queremos correr y no avanzamos, que queremos gritar y no podemos, los hombres obligan a enmudecer la voz del hombre. No importa. “Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada” (E. Galeano)
Con la voz, Aute advierte “que el pensamiento no puede tomar asiento”; con la voz, la resistencia proclama “no nos moverán”; con la voz, todos fuimos gallegos y dijimos “nunca mais”; con la voz, España era Madrid para decir “¡basta ya!”. Voz, para preguntar y responder; voz, para dar y para pedir. Voz para que no nos callen, para exigir poder siempre tener voz.
Si piensa que este blog alberga contenido inapropiado o ilegal, denúncielo aquí
Enlaces recomendados: Callejero - Cartelera de Cines - Cine - Horóscopo - Dibujos para colorear